En una protesta significativa contra el dinero en premios ofrecido en el Abierto de Francia, los principales tenistas del mundo han decidido limitar sus entrevistas con los medios a solo 15 minutos. Esta acción está destinada a llamar la atención sobre los problemas en curso relacionados con la compensación de los jugadores y la distribución de los ingresos dentro del deporte. Muchos jugadores sienten que el dinero en premios no refleja adecuadamente los ingresos generados por los eventos de Grand Slam, lo que lleva a un descontento generalizado entre los atletas. Al tomar una posición y reducir sus compromisos mediáticos, estos jugadores esperan iniciar una conversación sobre la equidad financiera en el tenis y alentar a los organizadores del torneo a reconsiderar sus asignaciones de dinero en premios. A medida que se acerca el Abierto de Francia, el impacto de esta protesta en las relaciones entre jugadores y medios, así como en la atmósfera del torneo, sigue siendo incierto.