La campaña de Alejandro Davidovich Fokina en el Abierto de Francia tomó un giro inesperado cuando su entrenador lo abandonó durante el torneo. Tras una victoria en la primera ronda, Fokina sufrió una derrota en la segunda ronda, y poco después, recibió un mensaje de texto de su entrenador anunciando que se iba a Miami. En una conferencia de prensa posterior al partido, Fokina expresó su sorpresa por la abrupta partida, afirmando: "No luchamos", destacando la falta de comunicación y apoyo durante un momento crítico en su carrera. Este incidente ha levantado cejas en la comunidad del tenis, ya que los jugadores a menudo dependen en gran medida de sus entrenadores para orientación y motivación durante los eventos de Grand Slam.