Fuente: Essentially Sports
Naomi Osaka enfrentó un revés significativo en sus preparativos para Wimbledon tras retirarse de la final de Bad Homburg. La lesión ocurrió temprano en el segundo set, obligándola a retirarse de un partido que inicialmente mostraba promesas para su regreso a la forma en hierba. Esta fue la primera final de Osaka en hierba, marcando un logro notable desde su última fuerte actuación en esta superficie en 2018. La lesión genera preocupaciones sobre su estado físico antes de Wimbledon, donde se esperaba que fuera una fuerte contendiente. El retiro de Osaka no solo impacta sus planes inmediatos en el torneo, sino que también genera incertidumbre sobre su preparación general para el evento de Grand Slam.