En un giro sorprendente de los acontecimientos en Wimbledon, Ben Shelton, cuarto sembrado, fue eliminado en la primera ronda por el clasificado finlandés Otto Virtanen. El partido se desarrolló con giros inesperados, incluyendo un incidente donde uno de los saques de Shelton golpeó accidentalmente a un recogepelotas. A pesar de entrar al torneo con grandes esperanzas tras ganar el Stuttgart Open, la campaña de Shelton llegó a un final rápido, planteando preguntas sobre su rendimiento en las pistas de hierba. Esta derrota marca una sorprendente caída en el cuadro principal masculino, ya que Shelton era considerado un fuerte contendiente.